El mundo es diverso y hermoso

Aprender a vivir juntos es uno de los grandes pilares de la educación y de la construcción de una mejor sociedad. Esos aprendizajes, como bien sabemos, no se desarrollan ni de un día para otro ni cuando somos adultos. Hay que comenzar en la infancia.

En primer grado, los niños y niñas enfocarán su atención en las necesidades primordiales de las personas y como todos necesitamos lo mismo.

El reto en este segundo grado es lograr que los alumnos comprendan, a lo largo del ciclo y con múltiples actividades, algo que a veces hasta a los adultos nos cuesta trabajo: Nosotros y los otros. Es un título que abarca variados conceptos y habilidades sociales: la empatía, la comprensión, la escucha atenta, la observación de nuestros comportamientos y los de los demás.

Nuestros niños de 7 y 8 años transitan como ya es bien sabido, por un periodo muy sensible para identificar lo que está bien y lo que es incorrecto, a veces son muy rígidos en sus juicios y sus normas. Es una excelente ventana de oportunidad para que propongan proyectos y apliquen los principios éticos que respeten los derechos de los demás y los comprendan. Son especialmente susceptibles a las presiones de su grupo de amigos, entonces ¡qué mejor oportunidad de hablar de cómo debemos tratar a los otros!

Ese es uno de los principios de la ciudadanía global. Este concepto nos refiere a una serie de acciones educativas que tienen como objetivo formar a las personas, sobre todo a las alumnas, alumnos y jóvenes para ser buenos ciudadanos del mundo. Es decir, responsables con las personas y el medio ambiente que nos rodea.

El material que tienes en las manos es parte de esa estrategia internacional para la construcción de un futuro mejor para todos, para que cada persona tenga todo lo necesario para una vida digna, valorando y cuidando del planeta, comunicándose mejor con los demás y buscando formas de organización pacífica e incluyente.

La buena coexistencia humana se puede enseñar y aprender a cualquier edad. Algunos de los factores más importantes para fomentarla son el conocimiento, el desarrollo y la aplicación en la vida diaria del respeto hacia uno mismo, hacia los otros, hacia la naturaleza y hacia el mundo.

Las actividades que te sugerimos en esta guía están enfocadas a que los estudiantes entiendan estos conceptos y los apliquen en su vida cotidiana a través de diversos ejercicios, juegos y actividades lúdicas. Aprenderán, además a conocerse y aceptarse, fortaleciendo su identidad y autoestima pero fomentando al mismo tiempo valores como el reconocimiento del otro y la convivencia armónica.

Ayúdanos a invitar a los alumnos a participar en este cambio.