El mundo es diverso y hermoso

Es importante contar con instrumentos para identificar nuestros pasos y descubrir en dónde debemos prestar más cuidado y qué debemos hacer con mayor intención.

Una brújula permite crear proyectos surgidos desde la estrategia transversal de Civismo y Ciudadanía. Su fondo es la rosa de los vientos que señala siempre al norte. Ello permite identificar para dónde vamos y cuánto hemos avanzado. Está compuesta por una serie de ideas que nos orientan para tener un fin común, que no es sino la formación de ciudadanía que nos permita a todos vivir bien.

Esta estrategia se define como un eje transversal. ¿Qué quiere decir esto? Que apoya la formación integral de nuestros estudiantes, pero también la de docentes, directivos y autoridades educativas: todos estamos involucrados. La brújula te ofrece ideas que puedes utilizar para identificar esos avances; para ello, es importante que, de acuerdo con la manera en que decidas llevar a cabo cada sesión del eje, tengas un producto específico: dibujos, carteles, infografías, cuadros, hojas de conclusiones, fotos, exposiciones, entre otros muchos.

Te proponemos que lleves a cabo una evaluación que parta de la reflexión que cada alumno realice sobre sus logros y capacidades, por ejemplo: todos hemos visto a alumnos muy pequeños expresar lo que han aprendido y cómo los emociona este nuevo conocimiento.

Tú puedes ser guía en este proceso. Te recomendamos que utilices una gran variedad de preguntas en todo momento: para iniciar, para trabajar de forma colaborativa, así como para recuperar los aprendizajes obtenidos en otras sesiones a lo largo del ciclo escolar.

La brújula también te ayuda a no perderte y a documentar el aprendizaje, como hacen los marinos al integrar sus bitácoras de navegación.

La idea es que reúnas información sobre los trabajos que realizan tus alumnos a través de un portafolio colaborativo de evidencias, o sea, una colección de testimonios que hacen evidente su avance, esfuerzo y logros. Este portafolio debe dar cuenta de los cambios en el actuar cotidiano de toda la comunidad educativa. Puedes utilizar fotos, escritos, cuentos, dibujos, hojas de conclusiones o principios, carteles, etcétera.

Otra posibilidad de reunir evidencias es a través de rúbricas. Estas se refieren a la posibilidad de compartir una serie de criterios o una ruta que defina niveles de cumplimiento, por ejemplo: al evaluar una tarea identifica lo que los estudiantes deben realizar y la profundidad con la que deben hacerlo. También puedes evaluar un dibujo como: “solo entregado”, “tiene algunos errores”, “es notable” o “es excelente”.

Las escalas que se utilizan se definen según el tipo de rúbrica que se desea desarrollar; las rúbricas gráficas, por mencionar unas, miden grados de satisfacción. Por ejemplo: el estudiante participa “Nada”, “A veces”, “Frecuentemente” o “Siempre”.

También se pueden manejar dimensiones e indicadores, por ejemplo: la dimensión puede ser “comportarse” y los indicadores pueden ser “convive con todos sus compañeros”, “convive con solo con algunos”, “convive solo algunas ocasiones” o “nunca convive”.

Otra forma de evaluar es presentar a la comunidad escolar un informe de resultados sobre el proyecto de impacto realizado a lo largo del ciclo escolar o como parte del evento de cierre. Puedes, junto con tus alumnos, decidir qué es lo más importante que quieres informar y compartir con los miembros de tu comunidad, de acuerdo con los objetivos cumplidos de la estrategia Puebla Convive.

Todo esto ayudará a visualizar lo que hemos construido: una mejor sociedad, una mejor escuela, una mejor comunidad, un mejor Puebla y un mejor mundo.